Vino de la Costa

Fiesta Provincial del Vino de la Costa

En el mes de julio se lleva a cabo cada año la Fiesta del Vino de la Costa, organizada por la Municipalidad de Berisso, a través de la Secretaría de Producción, la Cooperativa de la Costa y las facultades de Ciencias Agrarias y Forestales, Ciencias Exactas y Trabajo Social de la Universidad Nacional de La Plata.

Habitualmente la muestra se desarrolla durante tres jornadas en las instalaciones del Gimnasio Municipal de calles 9 y 169, en la que se instalarán los stands de viñateros y de productores locales y la región.

Como parte del programa, se organizarán los tradicionales concursos de vinos y mermeladas, conversatorios, ferias de saberes, charlas y visitas guiadas a viñedos entre otras propuestas. Los visitantes podrán disfrutar también de espectáculos musicales y patio gastronómico.

Antecedentes

La Primera edición de la Fiesta del Vino de la Costa, realizada en Julio de 2004, fue la culminación del esfuerzo de cuatro años de trabajo fecundo y el comienzo de una nueva etapa.

Su notable éxito y repercusión dentro y fuera de Berisso sorprendió en la región, demostrando que la tradición productiva y cultural que representa mantiene una extraordinaria vitalidad.

Durante su desarrollo se realizaron entre otras las siguientes actividades: Festival Artístico, Muestra Ferial Institucional y Artesanal, Realización de Mural y de artesanías en vivo, Patio de Comidas Típicas, Degustación de Vinos, Ciclo de Charlas sobre la producción de vinos, Muestra Fotográfica, Paseos en lancha por el Delta de Berisso, Visitas a Viñedos guiadas por sus productores y otras.

La comisión organizadora estuvo integrada por la Cooperativa de la Costa de Berisso Ltda., el Departamento de Desarrollo Rural de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales de la UNLP y la Secretaría de Producción y la Dirección de Cultura de la Municipalidad de Berisso.

La fiesta, centrada especialmente el día domingo 4, fue de una magnitud altamente significativa: a lo largo de la jornada pasaron por la sede del evento alrededor de 10.000 visitantes de la Región y de otras localidades.

Las siguientes ediciones de la Fiesta, , extendieron el evento central a dos y tres jornadas y ampliaron las actividades, la dimensión del espacio físico y la participación de expositores.

El éxito de la convocatoria fue creciendo respecto a cada año precedente, a partir de las 10.000 personas de la primera edición, demostrando una consolidación importante del evento. De acuerdo a los sondeos realizados visitaron la fiesta en sus recientes ediciones alrededor de 100.000 personas anuales.

En cuanto a la participación de expositores, la Fiesta creció de 25 a más de 100 puestos de productores, artesanos e instituciones, y de 10 a más de 50 stands gastronómicos entre la primera edición y la de 2025.

 

El Vino de la Costa

Durante el período de la inmigración masiva del que Berisso fue protagonista singular por su historia portuaria, en las tierras bajas de la isla y del monte costero muchos de los pioneros cultivaron sus quintas de verduras, hortalizas, frutales y vides, aprovechando la cercanía al mayor mercado consumidor del país.

La implantación de la vid americana bajo el sistema de parral rápidamente se adaptó a las condiciones locales, dando como resultado un vino diferente por su aroma frutado y sabor característico, que sigue siendo en la actualidad reconocido por la población de la zona. Se cultivaron principalmente vinos de uva americana o isabella, aunque también de ciruela, blancos y rosados.

El vino de la costa exhibe un carácter regional y diferenciado, con su aroma frutado y sabor característico. Es un producto natural, sin conservantes ni aditivos. Es artesanal, ya que se hace en las quintas de los productores de acuerdo a la tradición, aunque hoy con el aporte técnico de enólogos y profesionales. Se lo reconoce como excelente compañero de asados, empanadas y fiambres caseros.

Tal como hoy, desde los comienzos de esta tradición productiva, trabajaba en la viña toda la familia para lograr obtener aquel vino que comenzó a consumirse y venderse localmente. Su comercialización llegó pronto a restaurantes y comercios de barrio, a las fondas de la calle Nueva York, a las ciudades de Ensenada y La Plata.

Se lo conoció como "vino de la costa" o "vino de la viña" y se convirtió pronto en furor cuando el puerto hacía girar al mundo alrededor de esta ciudad. Entre las décadas del '40 y el '60 se llegaron a vender más de un millón de litros anuales. Su elaboración fue desde el inicio un proceso casero, sin productos químicos, hecho con corazón y trabajo, buscando seducir los paladares de los trabajadores de los frigoríficos, para acompañar sus horas de descanso.

A pesar de aquella época de florecimiento y de su notable tradición local, el vino de la costa comenzó a ser amenazado por diversos factores que disminuyeron drásticamente su producción. La progresiva preponderancia de los vinos cuyanos, las crecidas extraordinarias del Río de la Plata, la migración de los jóvenes hijos de los quinteros, jaquearon todo aquel esfuerzo de los pioneros y llevaron al vino de la costa casi hasta su desaparición. Sobrevivió apenas para el consumo familiar y para la venta al menudeo, casi para los amigos.

Los viñateros

En su momento se los distinguía como el Grupo de Viñateros y hoy constituidos como "Cooperativa de la Costa de Berisso", un conjunto de productores familiares realizó una serie de actividades que imprimieron una nueva dinámica local y está dando como resultado una expansión muy importante de la actividad.

En esta tarea de recuperación de la producción vitivinícola fueron muy valiosos los aportes de la Facultad de Ciencias Agrarias de la Universidad Nacional de La Plata, que gracias a distintos convenios con varias instituciones como el INTA y el Ministerio de Asuntos Agrarios de la Provincia de Buenos Aires; desde 1999 aportó profesionales y estudiantes que se abocaron al estudio del sistema productivo de vid y otros cultivos como ciruelos, fortaleciendo el asesoramiento y capacitación en producción primaria, elaboración de los distintos productos y en la organización de la cooperativa.

Actualmente, con el decidido apoyo municipal, se trabaja en conjunto para consolidar la recuperación de la producción del cultivo de uva y la vuelta del Vino de la Costa.

Se está promoviendo la diversificación productiva, el aumento de la producción, de la superficie implantada y mejorar la comercialización de los distintos productos.

Finalmente se terminó la construcción de la sede de la Cooperativa y de una bodega sobre tierra cedidas por el municipio y hoy en pleno funcionamiento.

Se trabaja con entusiasmo para la realización de la Fiesta anual del Vino de la Costa y para integrar los viñedos a un circuito agroturístico complementario de los otros atractivos de la región.

En el año 2013 y mediante la Resolución N° 23/13, el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), reconoció al Vino de la Costa de Berisso como un "producto regional típico, con identidad propia, que representa una alternativa de desarrollo para la población local generadora de fuentes de trabajo que mejoran las posibilidades de permanencia en el medio productivo, evitando el desarraigo".